Enebros (Juniperus sp.)

Los enebros forman un amplísimo grupo de plantas, muy variadas en cuanto a su porte y a la textura y color de sus hojas, que brindan por ello una inagotable fuente de soluciones ornamentales.

Están englobados dentro del conjunto de las coníferas, que son las plantas superiores vivas más antiguas de nuestro planeta. Y, entre ellas, los enebros son, sin duda, el género más diversificado por la mano del hombre, al ofrecer un alto número de variedades dotadas de características asombrosamente distintas entre sí, que los cualifican como especies jardineras de primer orden.

En España viven algunas especies silvestres, entre las que destaca la J.Sabina por su amplia distribución y gran arraigo en nuestras culturas populares. Las 'Sabinas' son capaces de sobrevivir en las más duras condiciones ambientales, superando sequías o localizaciones tan difíciles como las abiertamente expuestas al viento o las de carácter montañés. El enebro común 'J. Communis' es algo menos sufrido pero también ocupa lugares de suelos pobres o muy rocosos.

Hojas.-

Lo primero que llama la atención al ver un enebro son sus hojas, al no ser planas, es decir, opuestas en su constitución a las de árboles del estilo del castaño, la encina o el roble, y más bien en la línea del resto de las coníferas, que las tienen en forma de aguja, lámina o escama.

Curiosamente, los enebros poseen dos tipos de follaje, agujas y escamas, los cuales pueden presentarse en plantas distintas o sobre un mismo espécimen, en el que ocupan diferentes posiciones en función de la juventud o madurez de la rama. Y es este follaje el que hace del enebro una planta insólita.

Las especies y variedades que tienen hojas en su coloración natural ofrecen un interesante tono verde o verde-gris que se torna rojo o cobrizo en la estación fría. Más llamativas aún son las tonalidades de las variadísimas formas cultivadas, que nos sorprenden con el tinte dorado, amarillo, gris o completamente azulado de sus hojas.

Porte.-

Las tallas o porte de esta conífera sobrepasan con creces cualquier expectativa. En general no son plantas de excesivo desarrollo, con la excepción de unos pocos casos, y más bien se destacan por sus formas enanas o de muy lento crecimiento, entre las cuales encontramos arbustos postrados que crecen a ras del suelo, columnares con diferentes siluetas y plantas desgarbadas cuyo porte es difícil de clasificar.

Frutos.-

Muchos enebros poseen el aliciente de ofrecer unos frutos carnosos llamados bayas (algo muy excepcional en el mundo de las coníferas) que adornan la planta en otoño e invierno. Para disfrutar de ello es necesario que la planta sea hembra, ya que estos arbustos nunca presentan ambos sexos en un mismo ejemplar (poco corriente entre las coníferas).

Las bayas de enebro han dado nombre a una popular bebida alcohólica, la ginebra, a la cual prestan un peculiar aroma que la hace inconfundible.

Cuidados.-

Los enebros prefieren situaciones abiertas y soleadas pero son extremadamente adaptables a otras muchas. Se les puede ver creciendo en los lugares más difíciles del jardín, justo donde otras plantas de similares características no logran prosperar, y superan con facilidad situaciones comprometidas exigiendo a cambio unos mínimos cuidados. Crecen a la sombra siempre que no sea demasiado densa, salen adelante en plantaciones abigarradas donde la competencia radicular es muy alta, se defienden con vigor frente a ubicaciones de terrenos pobres o desfavorecidos y prosperan ante cualquier dificultad.

Los enebros prefieren un tipo de suelo arenoso y bien drenado, pero son capaces de adecuarse a casi todos. Vegetan bien en terrenos calizos, ácidos, pobres y hasta soportan los moderadamente pesados, lo único que temen y les impide un óptimo desarrollo es un terreno donde el agua no se filtre con facilidad. Si son plantados en recipientes, práctica normal, se les debe dotar de un sistema de drenaje eficaz si no se quiere ver malogrado su crecimiento.

Al igual que la inmensa mayoría de este grupo vegetal, los enebros prefieren no ser molestados con las tijeras, ahora bien, esto no quita que alguno de ellos pueda ser rebajado para contener su crecimiento o hacerlo más compacto. Esta poda ligera se realiza mejor sobre ramas aún tiernas, es decir, que no hayan alcanzado la madurez del leño, lo cual se aprecia con facilidad por el color verde de los tallos. En este caso se recomienda efectuar la operación simplemente con los dedos pulgar e índice (lo que se llama un pinchazo).

Especies y Variedades.-

Dado el alto número de variedades existentes, reseñar todos o tan siquiera un porcentaje representativo de los enebros disponibles en jardinería, resulta imposible. Señalar que la mayor parte de las formas cultivadas proceden de Juniperus Chinensis y de J. Virginiana, aunque existen muchas otras extraídas de las demás especies. A continuación, se hace un breve listado de las formas más conocidas.

J. Communis.-

Vive en el hemisferio norte, América, Asia y Europa, es el vegetal leñosos con mayor distribución de todos los países del mundo. Se trata de un arbusto o arbolito de hasta 6 m de altura, con forma columnar o algo más abierta y follaje gris plateado compuesto por hojas aciculares muy rígidas. Las bayas maduran al cabo de 3 años. Admite casi cualquier suelo y situación.

Compressa es la variedad estrella de esta especie, es un arbusto enano de crecimiento lentísimo que rara vez llega a superar 1 m de altura. Posee un corte columnar cerrado y denso que llama la atención por su uniformidad. Hojas en color verde grisáceo.

Depressa Aurea no suele superar el metro y medio de altura pero llega a los cinco metros de ancho. Tono fuertemente dorado.

Repanda es un arbusto desparramado que lanza sus ramas en todas las direcciones. Es de escasa altura y amplia anchura, por lo que se utiliza como cubre-suelos.

J. Chinensis.-

Es una de las especies más diversificadas que incluye desde arbustos postrados hasta árboles de gran altura. Prefiere suelos calizos y es muy sensible a ambientes húmedos que pueden causarle la muerte en poco tiempo.

Pfitzeriana Aurea es un arbusto muy conocido, con forma columnar abierta que alcanza los 4 o 5 m de alto y posee un tono dorado muy atractivo que decae un poco en invierno al recibir menos insolación.

Pyramidalis es una variedad con el porte que le da nombre y un rápido crecimiento. Es de color azul grisáceo y tiene un follaje muy rígido que hace daño al tocarlo. Mide hasta 4 m de alto.

J. Conferta.-

Es un enebro de crecimiento postrado, ideal como cubre-suelos o para pender de un muro rocoso. Hojas punzantes en color verde vivo.

J. Horizontalis.-

Es una planta de crecimiento rastrero como claramente indica su nombre, y por ello se utiliza para tapizar suelos y taludes. Posee muchas formas, a veces difíciles de diferenciar.

Bar Harbor crece muy pegado al suelo, con ramas flexibles de color azulado, y llega a alcanzar los 4 m de anchura. Es una excelente planta para zonas costeras de primera línea.

Blue Chip es uno de los mejores enebros horizontales por su coloración invernal gris-púrpura.

Glauca excelente tapizante que llega a extenderse 4 m en todas las direcciones y tiene un vivo color azulado.

J. X Media.-

Híbrido que ha dado numerosas formas cultivadas, muchas de las cuales tienen un porte semi-postrado, es decir, emiten sus ramas cerca del suelo creciendo escandalosamente.

Hetzii es de tonalidad gris azulada.

Old Gold está teñido de un color dorado oscuro en las puntas de sus ramas.

J. Sabina.-

Arbusto europeo de hábitos alpinos y porte desparramado que crece hasta 3 o 4 m y tiene hojas de color verde oscuro con aspecto de escama. Admite los ambientes propios de las ciudades y es madre de algunas interesantes variedades cultivadas. De ella se extrae un aceite esencial utilizado en medicina.

J. Squamata.-

Es un pequeño arbusto de crecimiento bajo pero no postrado. Posee hojas duras en forma de aguja de tonos generalmente verde claro o verde azulado; los extremos de las ramitas tienen tendencia a doblarse hacia el suelo, lo que es una característica de la especie.

Blue Star es de lento crecimiento y por ello no alcanza más que discretas proporciones. Sus hojas puntiagudas están teñidas de un precioso tono azulado.

J. Virginiana.-

Ha dado lugar a numerosas formas cultivadas entre las que se encuentran árboles esbeltos de buena talla en su edad adulta y otros de crecimiento rastrero. Los tonos foliares van desde el verde oscuro hasta el verde grisáceo.

Skyrocket es el enebro de Virginia con el porte más columnar y compacto, su tono es gris cenizo.