Transplante y poda de raíces

Cuando el bonsai va creciendo, de vez en cuando, para cambiar el suelo es necesario transplantarlo y podar las raíces.

El transplante permite renovar el sustrato, controlar y mantener en buen estado el sistema radicular de la planta. Generalmente, el transplante debe realizarse en primavera, cuando la savia empieza a circular y aparecen los nuevos brotes. Los árboles, al salir de la parada invernal, tienden a soportar mejor el transplante. Debe evitarse el transplante en pleno invierno y en pleno verano. Las plantas de flor temprana se transplantan en otoño.

La frecuencia del transplante del bonsai depende de la especie. Señalar que como norma:

· Las coníferas y las especies del género 'Quercus', se transplantan cada tres - cuatro - o cinco años.

· Los bonsais de crecimiento radicular rápido (el sauce), o que requieren una gran cantidad de agua deben transplantarse una vez al año.

Razones para transplantar un bonsai:

1º. El bonsai va creciendo, sus raíces se desarrollan amontonándose en el interior de la maceta. Al transplantarlo se podan las raíces, se eliminan las viejas y las que están muertas, manteniendo el sistema radicular dentro de los límites de la maceta. De este modo, se conserva el equilibrio entre raíces y parte aérea, se estimula el crecimiento de las raíces finas.

2º. Los elementos fertilizantes del suelo van desapareciendo, se acumulan sales procedentes del agua del riego y de los abonos suministrados que pueden dañar a la planta, así como las toxinas que desprenden algunas raíces.

3º. La estructura del sustrato de cultivo se va degradando y tiende a compactarse.

Poda de las raíces de un bonsai

 La técnica de la poda viene descrita en la sección de 'Poda'

 

Riego del bonsai

La cantidad de agua y la frecuencia depende de la variedad de cada planta. Cuando se riega debe hacerse copiosamente, asegurando que el sustrato queda uniformemente húmedo. El riego por aspersión es el más recomendable, aunque puede hacerse también por inmersión o con regadera. Señalar que lo más importante es conocer los hábitos y necesidades de la planta. No obstante, se marcan algunas pautas:

Primavera.- Regar por la mañana una vez al día. A finales de primavera, plantas con mayores necesidades hídricas, requieren ser regadas dos veces al día.

Verano.- En general, dos riegos diarios. Algunos árboles precisan tres riegos al día.

Otoño.- Generalmente, un riego cada día o cada dos días debido a que el crecimiento de la planta va disminuyendo al descender las temperaturas.

Invierno.- Como el crecimiento de la planta es mínimo, bastará con un riego cada dos días.

 

Fertilización

El bonsai encuentra los elementos nutritivos en el suelo. Al vivir en una cantidad de sustrato muy reducida, para que no falte ningún nutriente es necesario fertilizar periódicamente.

Para que la planta pueda desarrollar su proceso vital, necesita tres elementos en mayor cantidad (macroelementos): nitrógeno, fósforo, potasio. Otros elementos que necesita en menor cantidad (elementos secundarios o microelementos) son: magnesio, azufre, calcio, hierro, cinc, cobre, boro, cloro y manganeso.

La tierra de bonsais suele contener elementos secundarios en cantidad suficiente para que la planta no requiera una ayuda adicional de los mismos. Por el contrario, si necesita más nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).

Cuando se fertiliza un bonsai, conviene conocer los efectos de estos tres macroelementos [N, P, K]:

· Nitrógeno (N).- Produce un rápido crecimiento, un color verde intenso de las hojas y un aumento en la producción de semillas, frutos y sobre todo hojas.

· Fósforo (P).- Estimula el desarrollo de las plantas jóvenes, acera la floración y refuerza la resistencia de las plantas a las condiciones adversas.

· Potasio (K).- Interviene en las transformaciones del nitrógeno dentro de la planta, en la respiración, y contribuye junto con el fósforo a la obtención de flores y frutos de mayor calidad. Aumenta la resistencia de las plantas frente a las enfermedades y condiciones desfavorables.

Aunque los maestros japoneses expertos en bonsais recomiendan utilizar fertilizantes orgánicos (harina de huesos, estiércol, harina de pescado, aceite de semillas de algodón, etc.), pueden usarse abonos químicos fáciles de obtener y administrar.

Deben utilizarse abonos complejos (líquidos o sólidos) que no sean muy ricos en nitrógeno para no acelerar demasiado el crecimiento. Suelen recomendarse los abonos complejos 5N-10P-10K o 2N-10P-10K. Para las plantas de flores y frutos se aumentará la relación de P y K. Conviene usar fórmulas comerciales que estén enriquecidas con microelementos.

Normas para Fertilizar un bonsai:

Un exceso de abono puede perjudicar a la planta, seguir las recomendaciones del fabricante.

Para que el bonsai reaccione mejor en primavera, se recomienda dar un abono fuerte en otoño antes de la parada invernal.

No fertilizar en pleno verano ni en pleno invierno.

No fertilizar nunca antes de transplantar ni inmediatamente después de hacerlo.

Fertilizar en primavera, después de que se abran las primeras yemas, excepto los árboles de hoja caduca.

Las plantas de hoja caduca se fertilizan siempre después de que hayan aparecido los nuevos brotes.

Las plantas de hoja persistente se suelen fertilizar dos veces al mes.

Las plantas de flores y frutos se fertilizan justo antes de que se abran las flores e inmediatamente después de que se marchiten.

Conviene reducir la dosis o disminuir el porcentaje de nitrógeno que se administra a una planta con follaje exuberante.