|
|
|
Mitología egipcia |
|
HORUS, DIOS CELESTIAL |
|
|
|
Dios egipcio, adorado como símbolo solar y celestial.
Se le representa en figura de halcón, o de hombre con cabeza de halcón, cuyos ojos eran el sol y la luna. El halcón le estaba consagrado. Se le representaba también como un disco solar con alas. Horus fue mostrado como hijo de la diosa lunar Isis y del dios solar Osiris. Es, así, el dios de la aurora y el vengador de su padre, el sol poniente, muerto por el Tifón. A su vez Horus murió a manos de los Titanes. Su madre Isis le resucitó y le hizo inmortal, le enseñó la medicina y el arte de vaticinar el porvenir. Su victoria sobre las tinieblas es uno de los más poderosos arquetipos de la humanidad. |
|
Solía llamársele Har-pe-Khrad (Horus el Niño), y la imagen del Udjat (Ojo de Horus) era tenida como un poderosísimo amuleto contra las desgracias.
Los dones de este amuleto vienen del hecho de que según la mitología, en el transcurso de un terrible combate, Horus hirió a Set en los testículos y éste, arrancó y se tragó el ojo de la luna de Horus y lo hizo pedazos. Thot, dios de la luna, buscó el ojo en la oscuridad, encontró los trozos y lo recompuso mediante la magia. Después, con la luz del ojo de Horus le devolvió la vida a Osiris en los infiernos. Este episodio tuvo lugar en la lucha que por la herencia de Osiris disputaron Horus y Set. |
|
Después de la muerte de Osiris, su hermano de Set se apoderó del trono y Horus el hijo de Osiris, se presentó ante un tribunal divino presidido por Geb o Ra para reclamar la sucesión.
Shu y Thot declararon que era Horus, no Set, quien tenía derecho a reinar. El dios del sol se enfadó porque no le habían pedido su opinión y se negó a aceptar la sentencia. Ra les dijo a Set y a Horus que defendieran sus reclamaciones por sí mismos. Set aseguró que merecía ser rey porque sólo él poseía fuerza suficiente para defender la barca del sol. Varios miembros de la Eneada le apoyaron, pero Isis les convenció de que cambiaran de idea. Set se negó a proseguir el juicio en presencia de Isis y el dios del sol accedió a que el consejo se reuniese en una isla. Se ordenó al barquero divino, Nemti, que no llevara a Isis. La diosa Isis se disfrazó de anciana y sobornó a Nemti con un anillo de oro. Al llegar a la isla se transformó en una muchacha de gran belleza, para que Set la deseara, y le hizo confesar que era una injusticia que un hijo no recibiese la herencia de su padre. Isis se convirtió inmediatamente en gavilán y le dijo a Set que se había condenado con sus propias palabras. Set se quejó a la Eneada por este incidente y los nueve dioses le cortaron a Nemti los dedos de los pies como castigo. Set retó a Horus a una prueba de fortaleza, consistente en que ambos se transformaran por turnos en hipopótamos e intentaran permanecer bajo el agua durante tres meses. Horus accedió, pero como Isis temía que perdiera su hijo, hizo un arpón de cobre y lo lanzó al agua. Primero golpeó a Horus por error y después a Set, que pidió clemencia. La diosa Isis se apiadó de Set y lo dejó marchar. Encolerizado, Horus salió del agua, cortó la cabeza a su madre y huyó con ella a las montañas del desierto. |
|
El dios del sol ordenó a la Eneada que castigara a Horus por lo que le había hecho a su madre.
Después Set lo encontró dormido y le sacó los ojos, pero la diosa Hathor le devolvió la vista al joven dios con la leche de una gacela. Los dioses escribieron una carta al difunto Osiris, quien respondió preguntándoles por qué se había privado a su hijo de su herencia. El rey del sol accedió por fin a que Horus fuese rey, obligaron a Set a para que aceptase la sentencia. La diosa Isis se regocijó al ver a su hijo coronado. El dios del sol llamó a Set para que viviera con él en el cielo y lo convirtió en dios de las tormentas. |
|
|
|
Hijos de Horus |
|
|
|
Tríada Osiríaca: Horus, Osiris e Isis |