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Leopoldo Gregorio Esquilache, Marqués de Esquilache (1700 - 1785)

Carlos III 

El motín de Esquilache. Óleo de José Martí y Monsó. Museo del Prado, Madrid
El motín de Esquilache. Óleo de José Martí y Monsó. Museo del Prado

Nació en Messina hacia 1700 y falleció en Venecia en 1785.

En 1742 inició su carrera política, cuando Carlos VII en la Guerra de Sucesión de Austria le concedió el asiento general de víveres para el ejército.

En 1759, cuando el Rey de Nápoles se convirtió en Carlos III de España, Esquilache se trasladó con él a la Península y en 1763 fue nombrado Secretario de Hacienda.

Además recibió la Cartera de Guerra, y hasta 1765 desempeño la Secretaria de Gracia y Justicia.

La política reformista se centró en la transformación del sistema fiscal, tratando de introducir un 'impuesto único'. Se adoptaron muchas medidas características de la Ilustración en terrenos muy diferentes, desde la libertad del comercio de granos hasta la reforma universitaria.

Carlos III tuvo el primer roce con el pueblo, con motivo de un Decreto promulgado el 10 de marzo de 1766 por inspiración del ministro Leopoldo de Gregorio, Marqués de Esquilache, regulando la limpieza urbana y el alumbramiento de la ciudad, prohibiendo los juegos de azar y el uso de armas, así como el vestir con capa larga y sombreros de ala ancha, que dificultaban el reconocimiento de las personas y posibilitaban el ocultamiento de armas.

Durante el gobierno de Esquilache los cargos administrativos pasaban a manos italianas, produciéndose una elevación de la carestía de los alimentos, así como la elevación del precio de los cereales.

Leopoldo de Gregorio estableció un monopolio en favor de una compañía que debía abastecer artículos de primera necesidad en Madrid, dando lugar en Madrid, el 23 de marzo de 1766, al Motín de Esquilache, que originó importantes revueltas por toda la ciudad.
Los amotinados asaltaron el Palacio del Marqués de Esquilache y provocaron su destitución como encargado de la Hacienda Pública, así como su posterior destierro a Nápoles.

Carlos III, después de sacrificar a Esquilache, situó al Conde de Aranda en la presidencia del decisivo Consejo de Castilla.

Durante los años (1766 - 1788) tuvieron lugar las principales reformas administrativas y políticas, cuyos autores esenciales fueron Campomanes y Floridablanca, fiscales ambos del Consejo de Castilla.
Sin embargo, no lograron introducir la reforma fiscal, principal objetivo de la acción reformista durante todo el siglo.
El intento de gravar propiedades y rentas no pudo fructificar, lo que conllevo a que la Monarquía como consecuencia de las guerras, tuviese que recurrir en varias ocasiones, a la emisión de vales reales, provocando una creciente inflación.