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Estado Israel |
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La Universidad Complutense en la Dictadura |
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En 1931 la Universidad Central tenia el cincuenta por ciento de los catedráticos de todo el país. La ciudad de Madrid, con una población no muy grande y con 165 catedráticos, se encontraba en uno de los niveles culturales y científicos más elevados de Europa. |
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El nuevo régimen franquista, impuesto en 1939, desconfía de todos los empleados públicos que provenían de la etapa republicana, de forma que se inventa un sistema de depuración para apartar a los profesores no deseados. |
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El Ministerio de Educación Nacional será el órgano encargado, del que depende el Tribunal de Depuración de la Universidad. Por debajo de ellos, cada Universidad tenía su propio tribunal, llegando incluso a que algunas facultades crearon el suyo propio con la potestad de retirar las licencias de doctor, como es el caso de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Madrid. |
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Todos los catedráticos, única figura reconocida en la época como funcionario, tenían que pasar por el Tribunal de Depuración sometiéndose a un cuestionario tipo. |
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Por su lado, el catedrático podía aportar informes de personas de contrastada solvencia. El caso es que por muchos informes que aportas, no eran suficientes si los que aportaban las autoridades eran desfavorables. |
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En un principio, la sanción del Tribunal de Depuración de la Universidad de Madrid era irrevocable. Después de unos años, y mediante un recurso, la decisión podía ser valorada por el Tribunal de la Universidad o por el Ministro de Educación Nacional, y en el caso de que se volviera a admitir al catedrático no había ningún tipo de indemnización. |
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Entre los años (1939-1943), en la Universidad Central de Madrid al menos el 33 por ciento de los catedráticos marcharon al exilio o fueron objeto de depuración. |
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El castigo menor de la depuración consistía en la suspensión de empleo y sueldo durante unos meses y la pérdida de escalafón. Otros eran expulsados de la Universidad y después de algún tiempo volvían a ser readmitidos. Otros catedráticos eran expulsados sin la posibilidad de volver a la Universidad. Finalmente, un último grupo era sometido a juicio llegando a ser encarcelado. |
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& La Universidad Complutense ha decidido descubrir quiénes fueron todos los profesores universitarios depurados por la dictadura franquista con la intención de rendirles un homenaje. |
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La idea ha partido del propio rector Carlos Berzosa y se plantea como la primera actividad relevante dentro de la cátedra extraordinaria Memoria Histórica del Siglo XX, dirigida por el historiador Julio Aróstegui. |
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Algunos de los catedráticos que sufrieron represión en los primeros años de la dictadura franquista fueron: Américo Castro y Quesada, José Giral y Pereira, José Gaos González, Gustavo Pittaluga Fattorini, Sixto Cámara, Juan Negrín López, José Ortega y Gasset, Enrique Moles, José Castillejo Duarte, Pedro Salinas Serrano, Claudio Sánchez Albornoz, Julián Besteiro Fernández, Francisco Ayala y García Duarte, Gregorio Marañón Posadillo, José Xavier Zubiri Apalategui, Blas Cabrera y Felipe, José Casas Sánchez y Luis Zulueta Escolano. |
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El 28 de abril de 2005 se presentó la cátedra extraordinaria de Memoria Histórica del Siglo XX, que dirige Julio Aróstegui. |
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En este atrayente tema se encuentran trabajando historiadores como Mirta Núñez Díaz-Balart y Ángel Bahamonde, en espera de que al final del verano de 2005 puedan editar un libro donde se documenten los procesos de depuración a los que fueron sometidos los profesores, catedráticos y ayudantes, como es el caso de Julián Marías, ayudante de José Ortega y Gasset antes de la Guerra Civil, que nunca llegó a ser doctor y que tuvo que dedicarse a la enseñanza privada. |
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Artículo Tribuna Complutense |
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