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Escritura Jeroglifíca Egipto - Portal Fuenterrebollo

 

 

La importancia de Budapest como ciudad balnearia se remonta a más de 2000 años. La marcha de los romanos no detuvo la historia de las termas, a lo largo de estos dos mil años se fueron abriendo baños y balnearios. También los turcos dejaron huella con conocidas termas, que siguen en funcionamiento, las más notorias son el Balneario Rudas y el Kiraly.

A partir del siglo XIX, cuando Budapest se convirtió en la segunda ciudad más importante del Imperio austrohúngaro, se abrieron nuevos balnearios y termas, como el Széchenyi, considerado el balneario terapéutico más grande de Europa.

El Balneario Széchenyi, primer balneario terapéutico de Europa, se construye a partir de 1909 en estilo neorrenacentista. El gigantesco edificio del Parque de la Ciudad alberga un manantial de aguas termales descubierto durante la excavación de un pozo, a finales del siglo XIX.

Las aguas termales que abastecen el balneario brotan a 1246 metros de profundidad y a una temperatura de 76 grados al llegar a la superficie.

Los baños Széchenyi destacan por su inmensidad (con 15 piscinas interiores y tres exteriores), por su ambiente limpio y diáfano, y por lo caliente que está el agua
(hasta 38ºC), que realmente alcanza la temperatura que dicen las placas.


Entrada al Balneario Termal Széchenyi de Budapest


Vista del Balneario Termal Széchenyi de Budapest


Vista del Balneario Termal Széchenyi de Budapest


Vista del Balneario Termal Széchenyi de Budapest


Vista del Balneario Termal Széchenyi de Budapest


Vista del Balneario Termal Széchenyi de Budapest


Vista del Balneario Termal Széchenyi de Budapest