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ÓPERA ESTATAL DE VIENA (STAATSOPER)

La construcción neorrenacentista de la Ópera Estatal de Viena (Wiener Staatsoper) comenzó en 1861, obra de los arquitectos vieneses Eduard van der Nüll y August von Siccardsburg, es la primera de las grandes edificaciones que se erigieron en la Ringstrasse, inaugurada en 1869 con la obra Don Giovanni de Mozart.

La edificación no fue del agrado del emperador Francisco José y la denominó 'estación de tren', provocando el suicidio del arquitecto Eduard van der Nüll.

Durante la Segunda Guerra Mundial, 12 de marzo de 1945, el edificio sufrió un bombardeo y posteriormente un incendio que destruyó totalmente el escenario y la sala de espectadores.

La Ópera Estatal se albergó temporalmente en el Theater an der Wien y en la Volksoper.

Se reabrió el 5 de noviembre de 1955, al poco tiempo de la firma del Tratado que restablecía a Austria como estado independiente, con la representación de la ópera de Beethoven Fidelio dirigida por Karl Böhm.

Con el emperador Leopoldo I (1658-1705) comienza a representarse ópera italiana en la Corte de Viena, traídos desde Italia para tal fin. Las óperas eran interpretadas por los miembros de la Hofkapelle (Capilla de la Corte), ocupándose también de la música litúrgica y de amenizar banquetes.

Desde 1728, con el emperador Carlos VI, los vieneses asisten a un teatro privado 'el Kärntnertortheater', ubicado cerca del actual emplazamiento de la Ópera Estatal, para ver representaciones de adaptaciones operísticas de obras que se componían para la Corte.

Durante el reinado de María Teresa de Austria (1745-1765) las representaciones empezaron a darse en el nuevo Burgtheater de la Michaelerplatz, utilizándose paralelamente el Schlosstheater acondicionado en el Palacio de Schönbrunn.

El emperador José II (1765-1790) decreta la Libertad Teatral (Schauspielfreiheit) en Viena, permitiendo que otras compañías utilizasen el Burgtheater o el Kärntentortheater para representar sus espectáculos, asume la gestión de los teatros y permite la representación de las obras en alemán.

A principios del XIX solo los teatros de la Corte pueden asumir el montaje de las nuevas óperas que llegaban desde Francia e Italia, manteniendo el predominio en la escena musical de Viena. Las representaciones en el Kärntentortheater, en su mayor parte, estaban a cargo de empresarios italianos.

Carl Eckert en 1854 se convirtió en el primer director de la Ópera Imperial que ejercía también la dirección musical, llegando las óperas de Wagner. Desde entonces se repitió la situación de ser director de la Ópera y director musical, culminando en 1897 con el nombramiento de Gustav Mahler.

En 1857 comienza el derribo de la vieja muralla de Viena con el emperador Francisco José I, creándose la Ringstraße (avenida de circunvalación), conocida también como Ring de Viena, decidiéndose en 1861 la creación de Staatsoper (Teatro de la Ópera de la Corte Imperial), que alcanzó su esplendor entre 1881-1897 con el mandato de Wilhelm Jahn, compartiendo dirección musical con Hans Richter.

Durante la dirección de Mahler (1897-1907) se introdujeron reformas, reemplazó decorados históricos por los modernistas del Jugendstil, atenuó la luz durante las representaciones y cultivó una generación de cantantes.


Fachada de la Ópera Nacional en Opernring. La Staatsoper es uno de los edificios de ópera más emblemáticos del mundo.


Fachada de la Ópera Nacional en Opernring. La Staatsoper es uno de los edificios de ópera más emblemáticos del mundo.


El teatro de la Ópera Estatal de Viena es uno de los teatros operísticos de mayor fama internacional. Desde el vestíbulo se llega a la gran escalinata, pasando por espléndidas salas (Salón del Té, Sala de Mármol, Sala Gustav Maler) hasta la sala de espectadores con vistas al escenario.


El auditorio de la Ópera Estatal de Viena (Wiener Staatsoper) se reconstruyó después de la Segunda Guerra Mundial, manteniendo su diseño original de 1869, con tres palcos y dos anfiteatros.


Vista del auditorio de la Ópera Estatal de Viena.


Escalera central de la Ópera Estatal de Viena.


Escalera central de la Ópera Estatal de Viena.


La gran escalinata de mármol de la Ópera Estatal de Viena, decorada con frescos, espejos y lámparas, conduce al auditorio. Entre los arcos aparecen estatuas de Josef Gasser, que representan las siete artes liberales: arquitectura, escultura, poesía, danza, pintura, música y teatro.


Panorámica interior de la Ópera Estatal de Viena.


Descanso Ópera Estatal de Viena, en el Opernring.


Decoración del Telón Cortafuegos de la Ópera Estatal de Viena.


Sala de espectadores de la Ópera Estatal de Viena.

ALBERTINAPLATZ


Panorámica de la Albertinaplatz, entre el Burggartem (jardín adyacente al Palacio de Hofburg) y Staatsoper (Ópera del Estado)


La Albertina, con el original voladizo de la reciente remodelación, un Museo con una de las más extensas colecciones gráficas del mundo.
El repertorio de dibujos que alberga no tiene parangón, entre otros autores, Durero, Martin Schongauer, Lucas van Leyden, Marcantonio Raimondi, Pisanello, Lorenzo Ghiberti, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, El Bosco, Pieter Brueghel el Viejo, Cranach, Goya, Renoir, Signac, Cézanne, Klimt, Egon Schiele y Picasso.


Memorial contra la Guerra y el Fascismo.
El 30 de septiembre de 1983, el Consejo Municipal de Viena encargó el monumento a Alfred Hrdlicka, en la Albertinaplatz, frente al Museo Albertina.

MONUMENTO A SCHILLER


En Schillerplatz, plaza que se extiende frente a la Academia de Bellas Artes, se alza el monumento al poeta y dramaturgo Johann Christoph Friedrich von Schiller, esculpido por Johannes Schilling en 1876. Justo enfrente se encuentra el monumento a Goethe, realizado por Edmund Hellmer en 1900.

EDIFICIO DE LA SECESIÓN

El edificio cúbico de color blanco de la Secesión, normalmente conocido como la Secesión, o el repollo dorado en referencia a su cúpula, fue diseñado por el arquitecto Joseph Maria Olbrich entre 1897-1898 como manifiesto del movimiento secesionista, en estilo Jugendstil (modernismo vienés). La Sala de exposiciones abrió en octubre de 1898.

El elemento más destacado de la construcción es la cúpula, realizada con 3.000 hojas doradas de laurel, como símbolo de la victoria, la dignidad y la pureza. La construcción debió realizarse con la regulación del río y la reforma de la Karlsplatz, al o completarse el plan se abrió una avenida entre la Karlskirche y el Pabellón de la Secesión.

La construcción fue sufragada en gran parte por los artistas, mientras que el ayuntamiento vienés ofreció el solar de forma gratuita.

La mayor parte del interior fue saqueado durante la Segunda Guerra Mundial y el edificio permaneció abandonado hasta la década de 1970, cuando resurgió la pasión por el Jugendstil vienés.

Sobre la entrada al Pabellón aparece el lema de la Secesión: Der Zeit ihre Kunst, der Kunst ihre Freiheit (A cada tiempo su arte, a cada arte su libertad), del escritor y crítico de arte judeohúngaro Ludwig Hevesi. A la izquierda de la entrada se encuentra el lema: Ver Sacrum (Primavera Sagrada), que expresa la esperanza en un nuevo florecimiento del arte.

Gustav Klimt fundó en 1897 la Asociación de Artistas Austríacos: la Secesión, un movimiento que quería romper las barreras de la tradición. Su estilo se basaba principalmente en la utilización de colores brillantes, formas humanas y vegetales sinuosas y estilizadas.

La obra más conocida de Klimt es el Beso (Der Kuss, 1909), donde se refleja la impresión que dejaron en él los mosaicos italianos. Un óleo con laminillas de oro y estaño sobre lienzo de 180 x 180 centímetros, expuesta en la Österreichische Galerie Belvedere de Viena.

Fue una época de despertar en el panorama artístico. Otto Wagner, abrió camino en el campo arquitectónico, seguido de Adolf Loos. El ideal de arte holístico de la Secesión comportó la fundación del Taller de Viena en 1903.

Detrás se encontraban artistas como Koloman Moser y Bernhard Löffler, a los que siguieron los pintores Oskar Kokoschka, Ricard Gerstl y Egan Schiele.

Cerca del Palacio Schönbrunn (antigua residencia de verano de los Habsburgo), en el cementerio Hietzinger, en Maxingstraße, se encuentra la tumba de Gustav Klimt, líder del movimiento secesionista, que murió en 1918 a causa de un derrame cerebral.
Una sencilla lápida muestra la reproducción de su firma.

Una de las obras maestras de Gustav Klimt, el retrato Adele Bloch-Bauer I (1907), se ha convertido en el cuadro más caro de la historia del arte tras ser subastado en la Sala Sotheby's de Nueva York por 135 millones de dólares.
La modelo del retrato, Adele, esposa del el coleccionista de arte judío Ferdinand Bloch-Bauer, pidió en su testamento que al morir las obras de Klimt se donasen al Museo Belvedere.
El marido decidió legar los cuadros a sus sobrinos y, finalmente, todos sus bienes fueron confiscados por los nazis tras la anexión de Austria por Alemania en 1938.
Maria Altmann, sobrina de Adele, huyó a Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y desde allí siguió reclamando las obras hasta que, en 2005, acordó con el Gobierno austríaco acudir al tribunal de arbitraje, que finalmente le dio la razón.


La entrada del Pabellón de la Secesión está decorada con las cabezas de tres gorgonas, alegorías de la arquitectura, la escultura y la pintura. Los laterales muestran unos búhos, obra de Olbrich, que junto las gorgonas son los atributos de Palas Atenea, la diosa griega de la sabiduría, la victoria y la artesanía.


La escultura de bronce del emperador romano Marco Antonio en un carro tirado por leonés fue creada en 1898 por Arthur Strasser, se presentó en la cuarta exposición del edificio de la Secesión y fue traslada posteriormente al exterior.


La escultura de bronce del emperador romano Marco Antonio en un carro tirado por leonés fue creada en 1898 por Arthur Strasser, se presentó en la cuarta exposición del edificio de la Secesión y fue traslada posteriormente al exterior.

IGLESIA SAN CARLOS BORROMEO

La Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche) se inició en 1716 por orden del emperador Carlos VI, cumpliendo la promesa de que se levantaría un templo dedicado a San Carlos Borromeo (arzobispo de Milán y héroe de la peste de 1576) cuando Viena se viera libre de la terrible epidemia de peste de 1713. Al año siguiente de la epidemia se abrió un concurso para el proyecto de la Iglesia, siendo adjudicado al arquitecto Johann Bernhard Fischer von Erlach. La construcción, en eclecticismo barroco, se lleva a cabo con la aportación forzosa de los judíos de Viena.
Tras la muerte del arquitecto en 1723, las obras continuaron hasta su finalización en 1737 por su hijo Joseph Emanuel Fischer von Erlach.

Karlskirche tiene una altura de 80 metros por 60 metros de ancho. La fachada central representa un pórtico griego, columnas barrocas con relieves que muestran periodos de la vida de San Carlos Borromeo (inspiradas en la Columna Trajana de Roma) y una gigantesca cúpula verde.
La columna de la izquierda representa la constancia, y la columna de la derecha el valor. Los pabellones laterales tienen influencias del barroco romano y decoración oriental. Es el templo más amplio de Viena, después de la Catedral de San Esteban.


Fachada de la Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche) en Viena. Obra maestra del barroco, con sus hermosas columnas y la inmensa cúpula verde.


Fachada de la Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche) en Viena. Obra maestra del barroco, con sus hermosas columnas y la inmensa cúpula verde.