ICONOGRAFÍA e ICONOLOGÍA

Iconografía e Iconología son términos de origen griego, designan ramas específicas del estudio de la historia del arte.

La Iconografía se ocupa de la descripción y explicación de las representaciones figuradas.

La Iconología se preocupa de la interpretación de estos símbolos, atributos, alegorías y emblemas con los que el artista ha representado ya sean personajes mitológicos, religiosos o artísticos, ya sean ideas abstractas.

Los estudios Iconográficos empezaron a desarrollarse en los ss. XVI y XVII, alcanzando gran desarrollo en el s. XIX, sobre todo en el campo de la Iconografía Sacra. La Iconografía se transformaba de simple descripción de una imagen a un estudio sobre su historia, y por tanto en una investigación fundamental para la historia del arte.

En esta línea, Aby Warburg se interesó por la Iconología, es decir, por el significado de la obra, por el contenido de las imágenes, de tal forma que los testimonios figurativos pasaron a convertirse en fuentes históricas básicas para la reconstrucción general de la cultura de un período.

El icono designa a las pinturas religiosas realizadas sobre tabla, por oposición al fresco mural, en las iglesias orientales.

Se trata de una tablilla preparada con una pasta blanca llamada 'levkas' en la que el pintor pinta los contornos de las figuras en ocre o bermellón, las colorea al temple y posteriormente aplica un barniz elaborado a base de aceite.

Los primeros iconos son anónimos, y los de procedencia rusa se han clasificado según diversas escuelas, entre las que cabe destacar: En los ss. XII- XIII, la Escuela de Suzdal. En los ss. XII-XIV, la Escuela de Nóvgorod. En los ss. XV - XVII, la Escuela de Moscú. Las Escuelas de Stróganov y de Yaroslavl, ambas del s. XVII.

En el s. XVI empezó la decadencia del icono ruso, y la influencia de la pintura monumental bizantina se vio sustituida por la de la miniatura persa. Esta evolución se atribuye al mecenazgo de la familia Stróganov, comerciantes de Nóvgorod. En este período priman el cromatismo más delicado, realzado con el oro, y aparece ya la firma del pintor, destacando la producción de Procopio Chirin.

La galería Tretiakov de Moscú posee la colección de iconos más completa y rica del mundo.

En la Iconografía Sacra, el oro significaba todo: la luz, el hábitat, el paisaje. Era sobre todo lux pura que esta cercana a Dios, se convertía en la base más excelsa para transmitir de forma gráfica las enseñanzas evangélicas.

Dorar, es lo que se conoce como dorar al agua, pues es solo el agua, la que extendida sobre una perfecta preparación de yesos, colas y el llamado bol de Armenia, atrae o más gráficamente succiona la finísima lámina de oro (una lamina tiene un cienmilésima de milímetro de espesor, 2.000 hojas pesan aproximadamente 25 gramos) y la fija de forma tan permanente que actualmente las contemplamos en las tablas de los siglos XIII, XIV y XV.