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1. Torre de Bujaco - Ermita de la Paz.  2. Torre de los Púlpitos.  6. Palacio de Hernando de Ovando  7. Palacio de los Golfines de Abajo.  8. Palacio de los Golfines de Arriba.  
9. Torre de los Sande o de los Plata.  10. Casa de los Cáceres-Ovando.  11. Palacio del Comendador de Alcuéscar.  12. Torre de Carvajal.

Alfonso I de Portugal, conocido como Alfonso Enríquez, o Afonso Henriques, padre de doña Urraca de Portugal (casada con Fernando II de León), en represalia por los hechos acontecidos en Ciudad Rodrigo, donde fue vencido el infante heredero portugués Sancho, acometió contra el rey gallego-leonés apoderándose de Tuy y de otros muchos castillos.

En el año 1169 el rey portugués entra en Cáceres, ciudad reconquistada por las huestes de Fernando II, formada por asturianos, castellanos, gallegos y leoneses, que acabaron repoblando la ciudad extremeña.
Con el tiempo sus habitantes se dividieron en dos bandos: el de Los Leoneses (donde se encontraban además asturianos y gallegos), que habitaban en el barrio de San Mateo (parte alta de la ciudad) y el de Los Castellanos, que habitaban en el barrio de Santa María (parte baja de la ciudad), aunque había excepciones.
Los nobles de ambos bandos se enfrentaban con frecuencia, llegando a que Cáceres tuviera dos Concejos diferentes en constante enfrentamiento para hacerse con el control del gobierno.

Durante la Guerra de Sucesión entre Juana la Beltraneja e Isabel la Católica los nobles tomaron partido mayoritariamente por la Beltraneja. Tras imponerse Isabel la Católica por la sucesión de Enrique IV a su sobrina Juana la Beltraneja, Isabel la Católica dictó en Madrigal la Real Provisión de 12 de mayo de 1476, por la que se ordenaba el derribo de las torres que superasen la altura de los palacios de la nobleza cacereña que hubieran apoyado a la Beltraneja. Es lo que se conoce como el desmoche de las torres. Así, desapareció el perfil militar de la ciudad y le otorgó un aspecto que ha sobrevivido hasta la actualidad.

Señalar que las torres de la etapa cristiana (a partir del año de 1229) son más altas y más anchas que las almohades. Las torres cristianas están construidas con piedra: sillería y mampostería, y tienen ventanas para iluminar y ventilar las habitaciones interiores; mientras que las almohades utilizaban el tapial, solían ser macizas, sin cámaras en su interior, y carecían de matacanes.

Las fachadas de las Casas-Palacio solían tener matacanes, unas plataformas desde las que los defensores podían lanzar proyectiles o, a través de las aspilleras situadas en su base, líquidos incandescentes. Algunos matacanes fueron posteriormente transformados en balcones.

Isabel la Católica visitó Cáceres en dos ocasiones. El 30 de junio de 1477, Isabel la Católica acompañada del Cardenal Mendoza, como era costumbre en la época, antes de entrar en Cáceres por la Puerta Nueva (actualmente, Arco de la Estrella) juro conservar y defender los Fueros, Privilegios y Libertades de la Villa. El 27 de febrero de 1479 vuelve a visitar Cáceres con su esposo Fernando el Católico. En ambas ocasiones se alojó en el Palacio de los Golfines de Abajo, al lado de la Iglesia Concatedral de Santa María. En agradecimiento a los servicios de la familia a los Reyes Católicos, estos permitieron colocar su escudo de armas en la fachada del palacio, único en Cáceres.

Palacio de Carvajal, construcción entre finales del s. XV y principios del XVI, con elementos góticos y renacentistas. Sobre la portada descansa el escudo de armas de la familia Carvajal encuadrado en un alfiz, formado por una banda rodeada de hojas y bellotas de roble (o carballo, figura parlante del apellido Carvajal) y, adosada, se puede ver su torre del s. XII.
En el s. XX se restauró esta casa quemada y abandonada, convirtiéndose en sede del patronato de Turismo y Artesanía de la Diputación de Cáceres.

Interior del Palacio de Carvajal. El linaje de los Carvajal, procedente de Plasencia, llegó a la ciudad de Cáceres en el siglo XV y construyeron su palacio junto a la Iglesia Concatedral de Santa María.

La torre anexa al palacio es cilíndrica, se ha especulado sobre su posible origen árabe y sobre su utilización por la Orden de los Fratres (Orden religiosa y militar creada en 1170 tras la reconquista de Cáceres en 1169 por Fernando II de León. Posteriormente fueron conocidos como Hermanos de la Espada, más tarde como Caballeros de la Orden del Señor Santiago, finalmente fueron la semilla de donde nacería la Orden de Santiago).

La torre del Palacio de Carvajal forma parte de las murallas de Cáceres, como su torre insignia.

Monumental fachada barroca de la Iglesia de San Francisco Javier, conocida como la Iglesia de la Preciosa Sangre. Dos torres campanario con chapiteles piramidales flanquean el hastial de los pies al templo, presidido por el escudo real de los Borbones y por una moderna imagen de San Francisco Javier.

La Iglesia de San Francico Javier fue fundada por la Compañía de Jesús en el siglo XVIII, dando frente a la actual Plaza de San Jorge, espacio urbanizado en la década de 1960, y a medio camino entre las Iglesias de Santa María y San Mateo.

Su fundación fue posible gracias al legado de don Francisco Cristóbal de Vargas Figueroa y Sande, fallecido en 1698 y enterrado debajo del crucero con el epitafio: "AQVI YACE EL ILMO. Y RVDMO SEÑOR DON FRANCISCO VARGAS y FIGVEROA, FVUNDADOR DE ESTE COLLEGIO DE LA COMPAÑÍA DE JESVS. MVRIO A 3 DE OCTUBRE ANO DE 1968".

El interior de la Iglesia de la Preciosa Sangre muestra la típica disposición jesuita: planta de cruz latina con cúpula en el crucero, adornada con barrocas cartelas en las pechinas que inscriben cruces, y espacio organizado en una sola nave, a la que se añaden dos capillas, estas dispuestas entre los contrafuertes y comunicadas entre sí.

Destacar el majestuoso Retablo Mayor de estilo tardo barroco, con algunos detalles del rococó. En la parte central un magnífico cuadro barroco que representa a San Francisco Javier en una playa de Tamilán.

                     Pantocrator y Doce Apóstoles pintados sobre madera


Iglesia de la Preciosa Sangre en Plaza de San Jorge de Cáceres. Subiendo por calle Cuesta de la Compañía, Plaza de San Pablo, Plaza de San Mateo y Plaza de las Veletas.

La Plaza de San Jorge, patrono de Cáceres desde 1229, cuando fue conquistada la ciudad por las tropas de Alfonso IX, sorprende con un admirable retablo pétreo compuesto por la Iglesia de San Francisco Javier, construcción barroca del s. XVIII y el Convento de la Compañía de Jesús del mismo siglo y actual Palacio de Exposiciones de San Jorge.

Completa en su margen derecho el cerramiento de esta majestuosa plaza la Casa de los Becerra, de estilo gótico, obra del s. XV, con una portada de medio punto en cuya fachada descansan los emblemas de las familias Paredes, Ribera, Becerra y Orellana.


Desde la Plaza de San Jorge, vista del Palacio de los Golfin-Roco, Iglesia Concatedral de Santa María y Palacio de los Golfines de Abajo.


Desde la Iglesia de la Preciosa Sangre, panorámica de la Casa los Becerra, Palacio de los Golfin-Roco, Iglesia Concatedral de Santa María y Palacio de los Golfines de Abajo.


Escudo de armas de la Casa Palacio de los Becerra en un edificio de estilo gótico, en la actualidad es sede de la Fundación Mercedes Calles y Carlos Ballestero. La edificación se levantó entre mediados del s. XV y principios del XVI, destacando una puerta de medio punto. En el interior lucen los cuarteles de las familias Becerra, Paredes, Orellana y Ribera.

Desde una de las torres de la Iglesia de la Preciosa Sangre, de izquierda a derecha, Casa de los Becerra, Palacio de los Golfin-Roco. En Plaza de Santa María, Palacio de Mayoralgo, Palacio Episcopal, Palacio de Hernando de Ovando, Palacio de los Toledo-Moctezuma (al fondo), Palacio de Carvajal, Iglesia Concatedral de Santa María, y Palacio de los Golfines de Abajo.


De izquierda a derecha: Casa del Águila y Casa de los Solís o del Sol.
La Casa del Sol fue una fortaleza del s. XV en estilo gótico, con una bella torre donde destaca un matacán semi-circular muy original y, sobre la puerta de medio punto de la casa, el atractivo escudo familiar con un sol.


Iglesia de San Mateo, situada en la Plaza del mismo nombre, construida sobre los restos de una Mezquita árabe entre los siglos XVIII y XIX.
De estilo gótico, posee una interesante capilla renacentista. Destacar la bella puerta plateresca y el retablo rococó, de Vicente de Barbadillo del siglo XVIII, así como numerosos sepulcros de granito que se hallan en su interior.


Casa de las Cigüeñas o de los Cáceres Ovando, única construcción señorial que conserva, desde su edificación en el s. XV, la torre sin desmochar, gracias a su primer dueño, Diego de Ovando o Diego de Cáceres, partidario de Isabel la Católica en la Guerra de Secesión contra Juana la Beltraneja.
En la fachada destacan las ventanas de ajimez y la puerta de medio punto, sobresaliendo la impresionante torre cuadrada.
Este bello palacio es sede de la Comandancia Militar de Cáceres.

El Museo de Cáceres se aloja en dos edificios histórico del casco antiguo: La Casa de las Veletas y la Casa de los Caballos. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Casa de las Veletas alberga las Secciones de Arqueología y Etnografía, su aspecto actual tiene su origen en las obras realizadas por su propietario don Lorenzo de Ulloa y Torres en 1600. En el siglo XVIII fue reformada por don Jorge de Cáceres y Quiñones. Destacar las Salas de 1 a 5 con sección de arqueología. Salas 6 a 8 que muestran la sección de arqueología y aljibe. Salas de 9 a 14 con sección de etnografía.

La Casa de los Caballos alberga la colección de Bellas Artes, inicialmente fue una caballeriza y posteriormente vivienda hasta su conversión en espacio museístico. Después de una reciente rehabilitación, fue abierta al público en 1992.

El Aljibe del Museo de Cáceres, conocido como el Aljibe de la Casa de las Veletas, data de finales del siglo XV, privilegio concedido por los Reyes Católicos en Sevilla, permitiendo que Diego Gómez de Torres pudiera reedificar sobre el antiguo Alcázar (pudo ocupar el espacio que en la actualidad acoge las Plazas de San Mateo y de las Veletas) arrasado, a condición de que el vecindario pudiera aprovecharse del agua de Aljibe existente. El Aljibe debió ubicarse en el flanco oriental de esta plataforma.

El Aljibe de las Veletas es de origen islámico, grandes arquitectos del agua, herederos directos de la tradición bizantina. En Al-Andalus es corriente la construcción de Aljibes en castillos y fortalezas como elemento necesario para garantizar el suministro de agua ante un eventual asedio militar. Tras la conquista cristiana los Aljibes continúan utilizándose y se convierten, bajo patios y claustros, en un elemento propio del modelo urbanístico bajomedieval.

La planta del Aljibe de las Veletas tiene unos 15 metros de largo por 10 metros de ancho, algo corriente en otros edificios. Lo que le distingue es su estructura de cinco naves cubiertas con bóveda de cañón, descansando sobre arquerías paralelas formadas por dieciséis arcos de herradura, sustentados en doce columnas, La altura de las naves es de 5,30 metros y la anchura presenta ligeras variaciones entre unas y otras, al igual que la sección de los arcos; incluso el suelo presenta una ligera inclinación hacia el frente meridional, tal vez realizada a propósito para facilitar el vaciado. Las columnas están formadas por basas molduradas, fustes cilíndricos y secciones irregulares y, en la parte superior, bloques cúbicos o capiteles de traza irregular. Uno de los soportes es un pilar de sección cuadrada, quizás añadido en fecha posterior a la edificación para solventar problemas estructurales.

Actualmente se desconoce si el Aljibe de las Veletas recibía en su origen el agua de la lluvia a través de un patio superior (similar al actual), o si se situaba bajo una terraza o plaza.
Se tiene constancia del permanente uso público, las obras de la Casa de las Veletas lo mantuvieron abierto en su frente sur, un vano que permitía el acceso directo al Aljibe desde el exterior, que aún puede apreciarse en el Callejón del Gallo y que pudo cegarse en los inicios del siglo XX.

El Convento de Santa Clara, en Plaza de Santa Clara tiene fachada manierista, con un frontón triangular coronado por la imagen de San Francisco, realizado en el siglo XVII por Álvaro García y Juan de Villoldo.

La imagen de San Francisco se acompaña de escudo acuartelados de Golfin, Torres, Paredes y Ribera, correspondientes a doña Aldonza de Torres Golfín, fundadora del Convento, viuda de Sancho de Paredes (regidor de Cáceres y luego camarero de Isabel la Católica), sobrina de Pedro Álvarez Holguín, o Perálvarez de Holguín, militar y explorador en las conquistas de los imperios Azteca o de México e Inca o del Perú.

La Torre Mochada es una construcción árabe del siglo XIII, levantada sobre sillares romanos, ubicada en el ángulo sur de las murallas, dentro del cerco defensivo de ciudad de Cáceres. La torre albarrana (utilizada como defensa y como atalaya) recibe el nombre de Mochada por conservar sólo la parte maciza, tras haber desaparecido la cámara superior desde donde se accedía a la terraza almenada. Como tiene planta octogonal, también se la conoce como Torre Ochavada.

A partir de la Torre Mochada se inicia el lado oriental de la muralla, donde el primer tramo ha desaparecido por completo, solo se pueden observar restos de dos torres. Las tres torres dominaban el valle de la Rivera del Marco (torres corachas o corajas). Es posible que la Torre Mochada fuera la defensa de la Puerta de Mérida, derribada en 1751.

El califa almohade sevillano Abu Yaqub Yusuf I (558-580 Hégira, 1162-1184) tomó Cáceres, levantando el conjunto fortificado que luce actualmente en gran parte de la muralla, además del Alcázar (destruido en el siglo XV, salvándose únicamente el Aljibe), la Mezquita y la Alcazaba.

La llegada de los almohades a Cáceres propició el florecimiento socio-económico y la reconstrucción de sus murallas, con un fuerte amurallamiento de tapial sobre mampostería y sólida base fabricada con sillares graníticos provenientes de antiguos edificios de origen romano, así como tomados de los restos de la previa muralla latina. La villa de Cáceres adquiere el aspecto de gran fortaleza, conocida como Qazris o Al Qazeres.

Tras la derrrota que infringió Abu Yusuf Yaqub al-Mansur (hijo de Abu Yaqub Yusuf I) a las tropas cristianas de Alfonso VIII en la batalla de Alarcos (19 de julio de 1195), los almohades restablecieron sus posiciones hasta la vega del río Tajo, convirtiéndose Cáceres en un enclave primordial de defensa de los territorios ocupados.

Se llevó a cabo la construcción de la muralla almohade, con un perímetro de 1.175 metros y más de una veintena de torres albarranas, a las que se sumarían más de media docena de cubos o torres de flanqueo.

La obra última la reforma sobre las defensas de la ciudad, crea una recinto acotado de 8,2 hectáreas con acceso por tres puertas principales, las mismas que los romanos pusieron en los flancos norte, este y sur de la antigua colonia, con la posibilidad de que existiera una entrada por la Plaza de los Calderero, en el espigón de la Torre del Horno. Desde esta atalaya albarrana partiría un muro interior que reforzaría la división del espacio interior en tres recintos diferenciados.

Una zona central estaría ocupada por la Alcazaba (reunión de tropas y municiones), así como un emplazamiento donde se levantaría el Alcázar (residencia del Caíd) y la Mezquita, con el tiempo reemplazados, respectivamente, por el Palacio de las Veletas y la Iglesia de San Mateo.

Desde los muros orientales de la Alcazaba partiría un muro divisorio hasta la Torre de los Pozos, la más avanzada de las torres albarranas que circundan los lienzos de la muralla.

La Torre de los Pozos, conocida también como Torre del Gitano, de planta trapezoidal, se eleva 14 metros desde su base, se levanta sobre un promontorio rocoso. Es una de las más grandes torres albarranas que circundan los lienzos de la muralla, unida mediante un paso albarrano de 26 metros de longitud (desaparecido en su mayor parte por la construcción de viviendas). En la cara oriental y frontal de la Torre de los Pozos se alternan dos estrellas de ocho puntas, propias del arte musulmán, con falsos sillares.
La entrada actual se efectúa a través de un portillo del flanco sur de la misma, que comunica con el resto del baluarte.


Panorámica de la Torre Mochada y Torre de los Pozos, en el lienzo oriental de la muralla de Cáceres.


Interior Torre de los Pozos, en el lienzo oriental de la muralla de Cáceres.


La Torre de los Pozos tenía como principal cometido asegurar el abastecimiento de agua a la ciudad protegiendo el acceso a la Ribera Marco. El conjunto defensivo podía dar acceso al agua de la cisterna de San Roque, situada en su base, sin salir de la zona fortificada.


Panorámica desde la Plaza de las Veletas, de izquierda a derecha: Convento de San Pablo, Iglesia de San Mateo y Palacio de las Cigüeñas o de los Cáceres Ovando. El Convento de San Pablo es un convento de clausura franciscano edificado sobre una ermita anterior. La construcción data del s. XV, de estilo tardogótico, con portada abocinada de arco apuntado.

Casa Palacio de los Cáceres Nidos o de Espadero-Pizarro, conocida también como Casa del Mono, construcción gótica del s. XV, con puerta de arco de medio punto con dovelas hasta el suelo. Durante años albergó en su interior el Museo de Bellas Artes, siendo en la actualidad una biblioteca con el nombre del insigne extremeño Alonso Zamora Vicente, maestro de la Real Academia de la Lengua.


Casa Palacio de los Cáceres Nidos, construcción del s. XV que luce en su fachada el escudo perteneciente al matrimonio formado por Gonzalo de Cáceres Andrada y Marina Alonso de los Nidos. Se llama también Casa del Mono porque en el interior figura esculpido un mono atado con una cadena a la barandilla.

La Fachada principal del Palacio de la General, de estilo gótico, abre al Adarve almohade de la muralla, presenta una gran portada de medio punto con dovelas de granito hasta el suelo de la barbacana sobre la cual, enmarcados por un alfiz, a ambos de una ventana, descansan los escudos de armas de Ovando Mogollón. En la parte superior remata un matacán, con aspilleras en forma de cruz (pequeñas aberturas que se utilizaban para disparar), sostenido por tres grandes ménsulas.

El Palacio recibe el nombre de su dueña, doña María Cayetana Vicenta de Ovando y Calderón, V Vizcondesa de Peñaparda de Flores, por su matrimonio, en 1753, con el Teniente General don Vicente Francisco de Ovando Rol, IV Marqués de Camarena, después I Marqués de Camarena la Real, al que sobrevivió 21 años.

El Palacio de la Generala es una fortaleza militar del siglo XV, con posteriores reformas en los siglos XVII y XX. Fue adquirido por Francisco de Ovando 'El Rico' a la familia Monroy (don Fernando de Monroy y a su mujer doña Marina de Carvajal) para su hijo don Francisco de Ovando Mayoralgo, que levantó la fachada entre 1535-1540, así como la unión de casas contiguas para ampliar la construcción.

Entre 1860-1869 fue sede del Ayuntamiento de Cáceres (mientras se construía la actual Casa Consistorial), pasó a ser propiedad del Obispado de la Diócesis de Coria (instalando la Acción Católica), propiedad del Diario de Extremadura (actual Periódico de Extremadura), sede de la Facultad de Derecho de la Universidad de Extremadura, y desde 1995 Rectorado de la Universidad de Extremadura, junto a la Casa de los Ribera, situada en la misma Plaza de Caldereros.

La Fachada principal de la Casa de los Ribera ocupa el largo de la Plaza de los Caldereros y parte de la del Adarve de la Estrella, con gran portada hasta el suelo, de grandes dovelas (piedras labradas, en figura de cuña, que forman el arco), rematando el escudo de armas de los Ribera (tres fajas de gules sobre campo de plata). La Casa Palacio fue levantada a mediados del s. XVI por Alonso de Ribera, descendiente de Alfón de Ribera (doncel de Juan II) que casó en Cáceres con doña Catalina de Ulloa, muerto en 1443 en lucha contra los Infantes de Aragón. Sus descendientes tuvieron el título de Señores de la Torre de la Higuera. Desde 1995, la Casa de los Ribera, junto al Palacio de la Generala, es sede del Rectorado de la Universidad de Extremadura.

Lienzo de muralla con salida de Plaza Caldereros a Foro de los Balbos, acotado por la Torre de la Hierba, la del Horno y la muralla árabe, conocido como Atrio del Corregidor. Trozo amurallado completamente nuevo, incluida la puerta arquitrabada que da a la Plaza de las Piñuelas, cuando se derribó el Viejo Mercado de Abastos y se levantó el Fuero de los Balbos. El resto de lienzo de muralla que quedaba se derribó en 1931 al levantar el Mercado de Abastos.


Vista de la Plaza Mayor de Cáceres, de izquierda a derecha: Torre de Bujaco, Ermita de la Paz, Arco de la Estrella y Torre de los Púlpitos.