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BLASONES ECLESIÁSTICOS

BLASONES PAPAS: Tiene por timbres principales la tiara y las llaves. Habitualmente las llaves van acoladas al jefe del escudo. Otras veces, las llaves se sitúan entre la tiara y el escudo, ambas surmantando al mismo.

Entre los complementos de los timbres principales aparecen dos ángeles de carnación, a ambos flancos del escudo, cada uno portando en una mano una cruz de tres traversas con el mismo esmalte de la llave que corresponde a su posición.

La Corte Papal casi nunca ha sido proclive a la presencia de los ángeles u otros tenantes, aunque los artistas renacentistas acompañaban las armerías también con niños, leones e incluso las figuras de San Pedro y San Pablo.

Los Papas no suelen variar sus armas familiares, salvo que hubieran sido religiosos de determinada Orden o que hubiesen ocupado cargos de relevancia, circunstancia que suelen recordar en algún cuartel, escusón o cualquier otro parte del blasón.

Señalar a Pío X y a Juan XXIII que habían sido Patriarcas de Venecia y colocaron en el jefe de su blasón al León de San Marcos.

LA TIARA: Es el elemento más importante de las insignias o símbolos, emblema de la dignidad papal. En el comienzo se la denominó regnum como a las coronas de los emperadores y reyes. Era un tocado extralitúrgico del Papa, utilizado en solemnidades de la Iglesia (desfiles, procesiones, etc).

La TIARA comienza cuando el emperador Constantino el Grande concedió el uso del gorro frigio al Papa San Silvestre I (314-335) como símbolo de la libertad de la Iglesia.

La primera corona apareció con el Papa San Símaco (498-514), tanto él como sus sucesores debieron colocarsela en la parte inferior de LA TIARA. La corona consistía en un simple círculo metálico que servía para sostener LA TIARA.
                                                      
En sus inicios fue una corona dentada con forma triangular, transformándose en corona radiada y después a corona floroneada.

   

El Papa Bonifacio VIII (1294-1303) incorporó una segunda corona a la TIARA (biregnum), representando el poder espiritual que se sumaba a la del poder temporal, por lo que se situó encima de la anterior.

El Papa Benedicto XI (1303-1304) incorporó la tercera corona a la TIARA como símbolo de la autoridad papal. Se comenzó a utilizar el término triregnum para aludir a las tres coronas.

En la actualidad, la TIARA es una toca redonda, elevada y cerrada en punta, ceñida de tres coronas ducales de oro, cimada de un mundo de oro, centrado y cruzado de lo mismo. En la parte trasera lleva pendientes dos listas o cintas, franjadas al cabo, una a cada lado, sembradas de crucetas.

LAS LLAVES: Designan el poder sobrenatural de atar y desatar, expresan la absoluta Autoridad de Cristo que transmitió al apóstol Pedro cuando le nombra su Vicario en la Tierra y con pleno poder sobre la Iglesia.

Las dos Llaves aparecen puestas en aspa, a la derecha la de oro y, a la izquierda otra de plata, con los mangos hacia abajo (mostrando que están en la mano del Papa, Vicario de Cristo en la Tierra) y los dientes hacia arriba, huecos, recortados en forma de cruz.

La Llave de oro simboliza la jurisdicción sobre el Reino de los Cielos y la de plata lo hace sobre los fieles.

Desde el siglo V el arte cristiano ha representado las Llaves como símbolo del Poder Supremo.

El Papa Clemente VI (1342-1353) colocó por primera vez las Llaves entre la tiara y su blasón.


Blasón Papa Martín V en la Universidad Salamanca


Catedral de Burgo de Osma

EL BÁCULO: Es el signo de gobierno de los obispos desde el siglo IV, aunque también lo pueden llevar los abades si llevan anudado un velo (velum) o sudario (sudarium) en el punto de unión de la parte curva con la recta.

En sus inicios el Báculo era de madera, sirviendo como bastón a los predicadores, después pasó al hierro y finalmente a plata y oro adornados con piedras preciosas. Pasado el tiempo se convirtió en símbolo del poder de los obispos como lo indica San Isidoro de Sevilla en sus Etimologías.

También pueden usar el Báculo las abadesas, en ciertas ocasiones los prelados sin jurisdicción efectiva, cardenales que no sean obispos (tienen derecho a usar la mitra), los prelados nullius y otros dignatarios a los que se les ha concedido un privilegio particular.

El velo o sudario (una pequeña seda) que llevan los abades es para aislar la mano sudorosa del contacto con el Báculo. Los obispos no lo utilizan porque llevan guantes.

Las abadesas sólo pueden llevar Báculo dentro de la abadía y en ceremonias y funciones oficiales propias de su rango, las leyes eclesiásticas no permiten que en el exterior puedan ejercer ninguna potestad. Pueden adornar el escudo con el Báculo.

Un obispo puede usar el Báculo solamente dentro de la diócesis sobre la que tiene jurisdicción, fuera de ésta tiene que ser autorizado por el obispo local, o bien, estar autorizado por la Santa Sede. Los abades sólo pueden llevar el Báculo dentro de su Monasterio, fuera de éste siguen las mismas condiciones que los obispos.

En los blasones episcopales y abaciales, el Báculo va acolado en palo. Los obispos llevan el Báculo con la parte curva vuelta hacia afuera, hacia el flanco siniestro del escudo, representando la tendencia a relacionarse con el pueblo; mientras que los abades llevan la parte vuelta hacia adentro, en dirección al flanco diestro, indicando que su jurisdicción está solamente dentro del Monasterio.

LA CRUZ: Reconocida por la Iglesia como un emblema de rango episcopal.
Desde la heráldica es el único símbolo al que tienen derecho los obispos.

En el siglo XV la Cruz es usada por los obispos acolada a su escudo. Puede tener un solo travesaño (obispos que no son primados ni han servido legacías, arzobispos que han sido príncipes soberanos y arzobispos marqueses).

Con dos travesaños (arzobispos primados, arzobispos que han servido legacías, cardenales y cardenales patriarcas).

Con tres travesaños aplicada al uso del Papa de manera indebida y ocasional, puesto que la Cruz que precedía al Papa siempre era sencilla, como la de los obispos (de una sola pieza transversal).

LA MITRA: Es el rango más representativo de los rangos eclesiásticos y simboliza por excelencia el grado sacro de la dignidad episcopal. La Mitra era usada en Roma en el siglo X como tocado pontifical.

Hasta el Papa León IX (1049-1054) sólo era utilizada por los Papas y los cardenales, desde entonces apareció como símbolo distintivo de los obispos.

Con el Papa Alejandro II (1061-1073) se extendió su uso a los abades, siendo el primero en recibir la concesión el abad Engelsinus del Monasterio de San Agustín de Canterbury.

Con el pontificado de Clemente IV (1342-1352) surgieron una serie de restricciones del uso de la mitra para abades, canónigos y prelados no obispos. Es una concesión de la Santa Sede y nadie puede utilizarla sin justificar su derecho.

Los obispos y abades timbraron sus escudos con la Mitra. A través del tiempo evolucionó la forma y el tamaño de la Mitra. Según las leyes litúrgicas hay tres tipos de Mitras: Mitra preciosa, Mitra dorada, y Mita blanca o sencilla.

La Mitra en los blasones de los prelados se coloca a la izquierda del báculo, con la parte curva del báculo hacia fuera del mismo. En los abades, con la parte curva del báculo hacía el interior del mismo.

El privilegio de llevar Mitra no conlleva poder utilizarla en heráldica, así hay canónigos capitulares y Protonotarios Apostólicos que aunque pueden utilizarla en actos litúrgicos no pueden hacerlo en sus blasones.

En el Monasterio de Santa María de las Huelgas de Burgos imitaron a otras abadesas de Francia, Italia y Alemania en la forma de vestirse solemnemente adoptando cruz pectoral, anillo, báculo y, en ocasiones, la Mitra. El Papa Urbano VIII (1623-1644), dando un reconocimiento oficial a su jurisdicción, promulgó en 1628 la Bula Sedis Apostolicae, creando el título de Abdesa Nullius. En 1873 fue abolida por el Papa Pío IX mediante la Bula Quam Diversa.

BLASÓN Y TIMBRE

BLASÓN: Siempre fueron arbitrarias las formas y el contorno de los blasones que variaban según la época y las naciones. En la Edad Media tenían forma triangular y después han adoptado los más diversos contornos. Según los países, cambian las proporciones de la latitud y longitud de su forma.

Para escudos como el español y el italiano la proporción correcta es de 5 partes de ancho o latitud y 6 por alto o longitud. Como norma general el blasón eclesiástico tiene forma ovalada que denota el orden sacro, aunque también puede utilizar los conocidos como español y francés, el circular o adoptar indistintamente las formas de cabeza de buey, vaca y cabeza de caballo.

El blasón denominado femenino es de aplicación para las religiosas, especialmente para las abadesas y las prioras. Tiene forma de rombo o losange que reposa sobre uno de los ángulos, los ángulos agudos corresponden a lo alto y bajo, mientras que los obtusos se sitúan a los lados.

 


      España


         Italia


     Eclesiástico


                       Francia


         Inglaterra

 

 


                    Alemania


                       Polonia


         Suiza


    Femenino

 

Las formas de escudo con las cabezas de bóvidos son de origen italiano, aunque su utilización se extendió por toda Europa durante los siglos XV-XVI, empleándolos muchas familias nobles pero en especial la Iglesia.


 León X (1513-1521)


   Pablo VI (1963-1978)

Escudo de armas del Papa León X (1513-1521) empleando la forma de cabeza de bóvido.

En muchos casos, el blasón eclesiástico está cargado con las armas del linaje al que pertenece el pontífice, como en el caso del Papa Pablo VI (cargado con las armas de los Montini).

HERÁLDICA IGLESIA: TIMBRE


Estados Pontificios


Vaticano: Piazza San Pietro

BENEDICTO XVI: El Papa Inocencio IV en el año 1245 otorgó a los Cardenales el uso del color ojo en los sombreros y cordones de sujeción. En 1295 el Papa Bonifacio VIII permitió a los Cardenales vestirse de rojo como Príncipes de la Iglesia.


Piazza San Pietro


Museos Vaticanos (Mvsei Vaticani)

CALIXTO III: Papa (1455-1458), Obispo de Valencia Alfonso de Borja

ALEJANDRO VI: Papa (1492-1503), Rodrigo de Borja o Borgia en italiano, sobrino del Papa
Calixto III (1455-1458)


Los Borgias: César Borgia


Los Borgias: Lucrecia Borgia

El Pabellón Basilical puede ser utilizado por los linajes que han tenido un Papa, como es el caso de César Borgia y Lucrecia Borgia, ambos hijos de Rodrigo de Borja (futuro Papa Alejandro VI) y de la patricia romana Vannozza Cattanei.

También puede ser utilizado por concesión papal como privilegio por los servicios prestados a la Iglesia.

CARDENALES: El Papa Inocencio IV en el año 1245 otorgó a los Cardenales el uso del color ojo en los sombreros y cordones de sujeción. En 1295 el Papa Bonifacio VIII permitió a los Cardenales vestirse de rojo como Príncipes de la Iglesia.

Hay distintos grados de Cardenales: Cardenal Arzobispo, Cardenal Camarlengo, Cardenal Obispo y Cardenal Diácono.

Los Cardenales timbran su escudo con un capelo rojo, guarnecido con dos cordones de seda entrelazados en lo alto con treinta borlas del mismo esmalte, fijados en el ala por una borla que la atraviesa y terminan a cada lado con quince borlas también rojas, dispuestas en cinco órdenes: 1, 2, 3, 4, 5. Acolada al escudo una cruz doble, trebolada, de oro, en palo.

El número de borlas quedó fijado durante el pontificado de Pío VI (1775-1779). El uso del número de borlas quedó fijado mediante un Decreto de la Sagrada Congregación de Ceremonias del 9 de febrero de 1832.

La figura corresponde a los timbres del escudo de los Cardenales y Cardenal Arzobispo.

Si el Cardenal procede de alguna Congregación, Colegio u Orden Religiosa, puede timbrar las armas poniendo el emblema de su corporación dentro de un círculo de oro, entre el escudo y el capelo.

El Cardenal Obispo lleva las mismas armas que los otros Cardenales con una cruz de un solo travesaño.


Blasón de la Orden de los Jerónimos: León rampante bajo capelo cardenalicio. Monasterio de Santa María del Parral


Blasón de la Orden de los Jerónimos, Monasterio de Yuste

El Cardenal Diácono con el mismo timbrado del blasón se diferencia de todos los demás Cardenales porque no lleva ninguna cruz.

El Cardenal Camarlengo, Gran Chambelán de la Santa Iglesia Romana, tiene mucha relevancia, sobre todo cuando fallece el Papa pues se origina un período de Sede Vacante, entonces este Cardenal durante un período de Interregno cima a su capelo un Pabellón Basilical que es el conopeum, sombrilla u ombrellino, o insignia papal.

Los símbolos de las llaves y el pabellón se usan por el Sagrado Colegio Cardenalicio, la Cámara Apostólica y algunos Institutos Pontificios y Seminarios. También son usados por un pequeño número de dignatarios laicos de la Corte Pontificia, que los cargan en sus escudos, pudiendo ser usado en heráldica por los linajes que han dado un Papa a la Iglesia.
Al ser símbolos de permanencia de la Iglesia, nunca se ponen en los enterramientos de los Papas.

La jurisdicción papal no cesa a la muerte de un Papa, ya que se le confirió a la Iglesia hasta el fin del mundo y aunque el Gran Chambelán no pueda ejercer esta competencia, conserva los emblemas de las llaves y el pabellón mientras esté la Sede Vacante. Cuando el nuevo Papa toma posesión, desaparecen del blasón del Cardenal Camarlengo.

El Pabellón Basilical comienza en heráldica en el siglo XV. El Pabellón se encuentra por primera vez en un sello de César Borgia, representando el poder temporal de la Iglesia.

PATRIARCAS Y PRIMADOS: Los Patriarcas no Cardenales, entonces timbran con sombrero verde adornado con colores de seda del mismo color entrelazados en lo alto, pendientes a los dos lados formando mallas con diez borlas verdes puestas en cuatro órdenes 1, 2, 3 y 4.
A partir de un Decreto del siglo XIX el capelo patriarcal va guarnecido con quince borlas verdes puestas en cinco órdenes 1, 2, 3 , 4 y 5.
Acolada al escudo y en palo, una cruz doble trebolada de oro.
No pueden añadir a su escudo todo signo de nobleza o de dignidades seglares excepto las cruces de la Orden de Malta y del Santo Sepulcro.

Los PRIMADOS (suelen ser Arzobispos) no tienen ornamentos externos y pueden utilizar tanto las insignias de los Patriarcas como la de los Arzobispos.
El rango de distinción con los Patriarcas no afecta en sus blasones. Tanto Patriarcas residenciales como Primados pueden utilizar el palio como timbre.


Blasón del Cardenal Infante Luis Alfonso de Borbón, Palacio Arzobispal Alcalá Henares


Blasón del Cardenal Juan Álvarez de Toledo, Iglesia San Esteban de Salamanca


Blasón del Cardenal e Inquisidor General Juan Pardo de Tavera                      Inquisición


Blasón Hospital Tavera, Archivo Histórico de la Nobleza de Toledo

ARZOBISPOS: Se diferencian de los Patriarcas en el número de bolas en los cordones. El capelo verde, guarnecido de cordones de seda del mismo color, pendientes a los dos lados y terminados en diez borlas verdes dispuestas en cuatro órdenes puestos: 1, 2, 3 y 4.

Los Arzobispos no primados llevan una cruz de oro de un solo travesaño. Los Arzobispos primados tienen una cruz de oro con dos travesaños.

El Papa Benedicto XV (1914-1922) permitió que las archidiócesis (también los obispos) que tenían categoría de principado o cualquier título nobiliario que conservaran podían llevar a sus escudos el emblema de su rango y título nobiliario.

El Papa Pío XII (1939-1958) abolió la prerrogativa de su antecesor y posteriormente Pablo VI (1963-1978) prohibió además el uso heráldico de mitras y báculos que acompañasen a la cruz y el capelo.


Blasón de Bernardo de Sandoval y Rojas, Arzobispo de Toledo (1599-1618), Plaza de las Bernardas (Alcalá de Henares)


Blasón Arzobispo Antonio de Monroi. Santo Domingo de Bonaval (Santiago de Compostela)


Blasón de la Orden de los Jerónimos: león rampante bajo capelo cardenalicio. Monasterio de Santa María del Parral

OBISPOS: Timbran sus armas con un sombrero verde, guarnecido con seda de lo mismo, entrelazados en lo alto pendientes a los dos lados, cada uno con seis borlas en órdenes: 1, 2 y 3.

Como en los casos anteriores, tienen prohibidos los símbolos de dignidad no eclesial y otras condecoraciones, excepto la Orden de Malta y la Orden del Santo Sepulcro.

Hay casos que, entre el escudo y el capelo, lucen labras procedentes de Congregaciones, Órdenes Religiosas, Colegios Mayores, etc.


Blasón de Sebastián de Arévalo y Torres, obispo franciscano de Osma y Mondoñedo


Blasón de Francisco de Mendoza y Bobadilla, obispo de Coria, Cardenal, Camarlengo 1552-1553

ABADES NULLIUS Y PRELADOS NULLIUS: Timbran su escudo con capelo de color verde con los cordones de lo mismo entrelazados en lo alto, con seis borlas dispuestas en tres órdenes: 1, 2 y 3, un báculo de oro con velo, acolado en barra con el puño orientado hacia dentro del escudo, y una mitra sobre el cantón siniestro del mismo. Con el tiempo se suprimió la mitra, colocando el báculo con la misma orientación pero acolado en palo.

En cuanto a las armas eclesiásticas son jurisdiccionalmente igual a la de los Obispos, aunque respecto a las Sagradas Órdenes son inferiores, y, por consiguiente, son simples sacerdotes y se les suele conocer como semi-obispos.

La Santa Sede confiere a los Abades y Prelados Nullius la autoridad sobre los clérigos y personas de sus territorios.

ABADES Y PREBOSTES MITRADOS: Timbran con capelo negro, con cordones negros a cada lado con seis borlas negras en tres órdenes: 1, 2 y 3. También pueden usar la mitra y el báculo con velo, en las mismas condiciones que los abades. Si utilizan solo el báculo va acolado y puesto en palo.

Existe una categoría de abades con hábito totalmente blanco, estando obligados a timbrar sus armas con sombrero, cordones y borlas blancos.

Los Prebostes que tengan las mismas bendiciones tendrán las mismas prerrogativas, excepto los superiores de Órdenes Menores, Dignatarios y Párrocos que a veces se intitulan prebotes sin tener derechos heráldicos o alguno de insignias pontificias. En heráldica pueden usar la mitra y el báculo con velo, colocado en el escudo igual que para los abades, aunque pueden aparecer sin mitra y sin báculo. Si utilizan solo el báculo debe ir puesto en palo.

Conforme a las últimas disposiciones deben omitir la mitra igual que los obispos.

ABADES NO MITRADOS: Timbran con capelo negro, con cordones negros a cada lado con tres borlas negras en dos órdenes: 1 y 2. Acolado al escudo el báculo mirando la parte curva hacia dentro del mismo y con el sudario o mortaja de color blanco.

PRELADOS DI FIOCHETTO: Timbran con capelo color violeta, con cordones rojos a cada lado, cada uno con diez borlas del mismo color en cuatro órdenes: 1, 2, 3 y 4.

Además de estos Prelados, antes había en la Corte Pontificia: El Vice-Camarlengo, el Auditor General, el Tesorero General de la Cámara y el Mayordomo del Papa.

En la actualidad solamente subsisten el título de Vice-Camarlengo y el Prefecto del Palacio Apostólico (antes Mayordomo del Papa).


Blasón de Fernando Vázquez de Arce, hermano del Doncel, Prior de Burgo de Osma. Obispo de Canarias

PROTONOTARIOS APOSTÓLICOS: Timbran con capelo color violeta, con dos cordones con seis borlas rojas cada uno puestas 1, 2 y 3. No pueden utilizar la matriz, el báculo y la cruz episcopal.

Cuando los Protonotarios Apostólicos son Supernumerarios, Numerarios o Titulares y son Prelados extra-Urbem, timbran sus armas con capelo negro, con dos cordones con seis borlas negras cada uno, puestas 1, 2 y 3.

PRELADOS DE HONOR: Timbran con capelo color violeta, con dos cordones con seis borlas violetas, cada uno puestas 1, 2 y 3.

Utilizan la misma insignia que los Auditores de la Sagrada Rota, la Signatura Apostólica y la Cámara Pontificia, así como los miembros de los tres Colegios Prelaticios.

El Regente de la Chancillería Apostólica usa el mismo timbrado con cordones y borlas de color verde.

CAPELLANES DE SU SANTIDAD Y CAMAREROS: Timbran con sombrero negro, dos cordones violetas de los que penden dos borlas, puestas 1 y 2. Actualmente se admiten seis borlas en cada cordon, puestas 1, 2 y 3.
Ostentan el tratamiento de Monseñor, están al servicio particular del Papa, su rango es inferior al de los Prelados de Honor. Tienen la misma permanencia que la duración del cargo del Papa.

CANÓNIGOS: Timbran con capelo negro, con dos cordones negros de los que penden dos borlas, puestas 1 y 2.

Corresponde a miembros de los Cabildos Catedralicios, Colegiatas, Basílicas Mayores y Menores, y a Capítulos privilegiados.

VICARIOS: Timbran con capelo negro, con dos cordones negros de los que penden de cada uno dos borlas del mismo color. Las borlas pueden colocarse formando pareja o una sobre otra.
Los Vicarios pueden ser Vicarios Generales o Vicarios Capitulares. El Vicario General es un auxiliar del Obispo en su Diócesis, nombrado por éste y que le ayuda en el gobierno de ésta. El Vicario Capitular era un presbítero elegido por el Cabildo de la Catedral de su respectiva Diócesis.
Desde el Código de Derecho Canónico de 1983, los Cabildos no tienen la competencia de designar un Vicario Capitular, pasando sus funciones al Colegio de Consultores Diocesanos, que ya no nombra Vicario Capitular, sino Administrador Diocesano.

SACERDOTES: Timbran con capelo negro, con dos cordones negros de los que pende de cada uno una borla del mismo color.

Corresponde a Párrocos, Capellanes y Sacerdores con un puesto definitivo.