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JUDERÍA Y CASAS COLGADAS DE TARAZONA

      

El barrio de la judería de Tarazona es uno de los principales de Aragón, la construcción más antigua data de finales del siglo XIV, entre sus callejuelas destacan construcciones emblemáticas. El conjunto de viviendas de la calle del Conde se edificó aprovechando el adarve de la muralla del barrio del Cinto. Sus fachadas posteriores quedan voladas sobre la calle Judería.

El barrio judío ocupaba un amplio sector urbano, protegido por un recinto defensivo con varias puertas de acceso. Comprendía las actuales calles Judería, Aires, Rúa Alta de Bécquer, Rúa Baja de Bécquer, Plaza de la Mata, Plaza y calle de los Arcedianos y Plaza de Nuestra Señora. En la posada Laguna, en la calle Rúa Alta, se hospedó el poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer en su viaje a Veruela en 1864.

Entre el entresijo de pequeñas calles aparecen las Casas Colgadas, un conjunto de viviendas construidas aprovechando el adarve de la muralla. El Palacio Episcopal (antigua zuda musulmana y residencia de los reyes de Aragón) y la Iglesia de Santa María Magdalena es otra de las visitas obligadas por el recorrido sefarad de Turiaso, que se completa con una serie de construcciones religiosas incluidas en la judería y la extraordinaria fachada del Ayuntamiento.

Por esas calles de la judería se fundó una Escuela de Traductores donde sobresalió Moshe de Portella, uno de los personajes de mayor relieve de la aljama, que ejerció entre 1273-1286 el cargo de baile real, en el reinado de Pedro El Grande. Fue administrador del Patrimonio Real de Tarazona, Ejea de los Caballeros y Jaca, y en la bailía de Sariñena, proyectándose posteriormente hacia el reino de Valencia (Morella, Onda, Peñíscola, Sagunto, Segorbe y Villarreal). Murió en 1289 en extrañas circunstancias.

En los primeros censos fiscales de los años 1386-1404 la ciudad de Tarazona contaba con 300 casas (1.300 habitantes aproximadamente) incluyendo ambas minorías, pero sin contar a nobles y eclesiásticos. Gracias a un pinqás o registro interno de la aljama, se conoce que la judería contaba con 52 hogares, es decir, unas 225 personas. Esta cifra se incrementará levemente en la segunda mitad del siglo XV, llegándose a contabilizar en torno a trescientos judíos.


Palacio Episcopal de Tarazona. Centro de Traductores.
El Palacio Episcopal, junto a la Torre de la Magdalena, constituye el conjunto arquitectónico más emblemático de Tarazona, emplazado sobre la antigua Zuda musulmana, que tras la reconquista en 1119 por Alfonso I El Batallador pasó a ser propiedad de la Corona de Aragón hasta el siglo XIV.

Cuando Alfonso I El Batallador reconquista el valle medio del Ebro las ciudades de Tarazona y Zaragoza restauran las Sedes Episcopales, los obispos favorecen la llegada de eruditos españoles y extranjeros que se habían impregnado del humanismo europeo del siglo XII durante el período de los reinos taifas, y que muestran especial interés por las traducciones al latín y al hebreo de textos árabes, fundamentalmente los dedicados a la astrología, álgebra, alquimia y astronomía.

Bajo el patrocinio del Obispo Miguel de Toulouse (1119-1151) en la sede turiasonense trabajó Hugo de Santalla (Sanctallensis), anticipándose a la Escuela de Traductores de Toledo auspiciada por el Obispo Raimundo, que tradujo del árabe al latín varias obras, entre otras, el Centiloquium de Ptolomeo, los Comentarios de Al-Biruni (1048) sobre las tablas de Al- Jwarizmi, el Liber Ymbrium, el De Nativitatibus de Masallah, la Geomancia (tratado de adivinación) , y la Tabula Smaragdina (primera versión latina de alquimia con gran difusión en la Europa cristiana, siendo utilizada entre otros por San Alberto Magno en su obra De rebus metalicis et mineralibus).


La Iglesia de Santa María Magdalena, antigua Catedral turiasonense, uno de los monumentos más antiguos de Tarazona, se encuentra en el Barrio del Cinto, junto al Palacio Episcopal, data de finales del siglo XII, conservando los tres ábsides románicos construidos en piedra sillar y la base de la Torre situada a los pies del lado de la Epístola.
La Torre fue recrecida en ladrillo a finales del siglo XV en estilo mudéjar y en el siglo XVII en estilo manierista.


Desde la Plaza del Palacio Episcopal, en la confluencia de la calle San Juan y calle del Conde, vistas de la Plaza de Toros y Catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona.


Casas Colgadas de Tarazona. El conjunto de viviendas de la calle del Conde se edificó aprovechando el adarve de la muralla del barrio del Cinto. Sus fachadas posteriores quedan voladas sobre la calle Judería. El barrio judío ocupaba un amplio sector urbano, protegido por un recinto defensivo con varias puertas de acceso. Comprendía las actuales calles Judería, Aires, Rúa Alta de Bécquer, Rúa Baja de Bécquer, Plaza de la Mata, Plaza y calle de los Arcedianos y Plaza de Nuestra Señora.


Panorámica de las Casas Colgadas de Tarazona en el barrio de la judería. El Siglo de Oro del judaísmo hispánico (1213-1283) se caracteriza por una notable presencia de altos funcionarios durante los reinados de Jaime I (1213-1276) y Pedro el Grande (1276-1285). Su dominio de la lengua árabe y su alta preparación financiera les confirió una primacía política desconocida entre sus correligionarios de Europa.


Panorámica de las Casas Colgadas de Tarazona en el barrio de la judería, por esas calles se fundó una Escuela de Traductores donde sobresalió Moshe de Portella, uno de los personajes de mayor relieve de la aljama, que ejerció entre 1273-1286 el cargo de baile real en el reinado de Pedro El Grande.


Vista de las Casas Colgadas de Tarazona. En los primeros censos fiscales de los años 1386-1404 la ciudad contaba con 300 casas (1.300 habitantes aproximadamente) incluyendo ambas minorías, pero sin contar a nobles y eclesiásticos. Gracias a un pinqás o registro interno de la aljama, se conoce que la judería contaba con 52 hogares, es decir, unas 225 personas. Esta cifra se incrementará levemente en la segunda mitad del siglo XV, llegándose a contabilizar en torno a trescientos judíos.


El barrio de la judería de Tarazona es uno de los principales de Aragón, la construcción más antigua data de finales del siglo XIV, entre sus callejuelas destacan construcciones emblemáticas.


Casona en el barrio de la judería de Tarazona, dirección a la extraordinaria fachada del Ayuntamiento.

JUDERÍA Y CASAS COLGADAS DE TARAZONA