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Pavimentación de la Gran Vía, 1929 El rey Alfonso XIII inauguró el nacimiento de la Gran Vía, el lunes 4 de abril de 1910, clavando una piqueta en la Casa del Cura, vivienda adosada a la Iglesia de San José.
El acta de inauguración estaba presidido por el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, el presidente del Consejo de Ministros, José Canalejas, y el alcalde de Madrid, José Francos Rodríguez. En parte de la tribuna se instalaba el cuerpo diplomático, con el embajador de Reino Unido al frente, más el Ayuntamiento de Madrid compuesto por una exigua mayoría republicana y la poderosa minoría monárquica. Como invitados, los ex-alcaldes Alberto Aguilera y Velasco y Nicolás de Peñalver y Zamora 'conde de Peñalver', quienes habían iniciado años atrás las gestiones para hacer posible la construcción de la Gran Vía.
La primera denominación del proyecto de 1862, conocido como 'Prolongación de la calle Preciados y su enlace con Alcalá' nunca llegó a realizarse. En 1886 el arquitecto Carlos Velasco presentó el proyecto de trazar la 'Gran Vía' con punto de partida en Alcalá junto a la Iglesia de San José y terminación en la Plaza de San Marcial (actual Plaza de España), con un original pavimento de madera. La grandiosidad del proyecto inspiró la zarzuela popular de 'Gran Vía' con música de Federico Chueca y letra de Felipe Pérez. El proyecto no pudo efectuarse ante la imposibilidad de expropiar todos los solares y casas que se necesitaban derribar.
La 'Ley para Saneamiento, Reforma y Ensanche Interior' de 18 de marzo de 1895 permitió seguir adelante con el proyecto. En 1898 la viuda del arquitecto Carlos Velasco entregó el proyecto a los arquitectos municipales José López Salaberry y Francisco Octavio Palacios, que justificaron el proyecto por varias razones: Descongestionar la Puerta del Sol, restablecer ls comunicación entre los barrios de Salamanca y Argüelles por el centro de la ciudad, acotar las distancias entre las estaciones de ferrocarril de Atocha y Príncipe Pío, y hacer desaparecer casas insalubres y lóbregas.
La Real Orden de 21 de agosto de 1904 aprobaba definitivamente el proyecto. Las obras no comenzaron hasta años después, además de la oposición de los vecinos, se presentaban grandes dificultades financieras, en subastas sucesivas (1905, 1906 y 1908) no se presentó ningún postor. En noviembre de 1909 se adjudican las obras al banquero francés Martin Albert Silver por 29 millones de pesetas.
El 4 de abril de 1910, comienzan las obras de la Gran Vía como la unión de tres grandes avenidas: La Avenida B o calle del Conde de Peñalver, desde la calle Alcalá hasta la calle de Montera; el Bulevar o calle de Pi i Margall, desde la calle de Montera hasta la plaza del Callao; la Avenida A o calle de Eduardo Dato, desde la actual plaza del Callao hasta la plaza de España (antigua plaza de San Marcial).
El primer tramo (1910-1924), calle Alcalá - Red de San Luis, con una longitud de 417 metros y una anchura de 25 metros, se llamó Conde de Peñalver. Las obras afectaron a 11 manzanas y 76 edificios derribados, y entre otras, desapareció la calle de San Miguel. Este primer tramo, conocido como Conde de Peñalver, en 1936 recibió el nombre de calle de la CNT.
El segundo tramo (1917-1927), Red de San Luis - Callao, inicialmente se llamó Avenida de Pi y Margall, tenía una longitud de 409 metros y una anchura de 35 metros. Las obras afectaron a 14 manzanas y se demolieron 121 fincas, utilizándose como guía la calle de Jacometrezo. En 1937 la Avenida de Pi y Margall pasó a denominarse Avenida de Rusia.
El tercer tramo (1925- 1932), Callao - Plaza de España, inicialmente se llamó Eduardo Dato, con una longitud de 534 metros y una anchura de 25 metros. Las obras afectaron a 21 manzanas, fue el tramo más complicado por el gran número de casas afectadas, no se utilizo ninguna calle como directriz. En 1937 recibió el nombre de Avenida de México.
Terminada la Guerra Civil, el 24 de abril de 1939, se unifica el nombre de los tres tramos y recibe el nombre de Avenida de José Antonio (en homenaje a José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española). El 25 de enero de 1982, siendo alcalde de Madrid el socialista Enrique Tierno Galván, se suprime el nombre de José Antonio y pasa a denominarse Gran Vía.
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