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Monasterio de las Descalzas Reales, 1930 El Monasterio de Nuestra Señora de la Visitación, conocido como el Monasterio de las Descalzas Reales, es un monasterio de clarisas, monjas de clausura, fundado en 1559 por la archiduquesa Juana de Austria, viuda del príncipe Juan Manuel de Portugal (hijo de Juan III 'El Piadoso'), hermana de Felipe II, y madre del futuro rey portugués Sebastián I de Avis.
El actual Monasterio se encuentra situado en parte del solar donde hubo un antiguo palacio (uno de los primeros palacios que tuvo Madrid). En el siglo XIII, según los fueros, el castiello o alcázar se utilizaba como puesto de defensa. Las crónicas hablan de que en 1339 se celebraron en el palacio las primeras Cortes de Madrid. En el siglo XVI el palacio pertenecía al tesorero imperial Alonso Gutiérrez, que en ocasiones daba cobijo al emperador Carlos I. De hecho, en este palacio nació su hija Juana, que más tarde fundaría en el mismo emplazamiento el Real Monasterio de las Descalzas Reales.
En 1557, Juana de Austria queda viuda muy joven, su hermano Felipe II la reclamó para nombrarla Gobernadora del Reino. En ese mismo año, decidió fundar en Madrid el Convento de las franciscanas descalzas. La princesa comunicó a Francisco de Borja y Trastámara (IV Duque de Gandía', bisnieto del papa Alejandro VI, futuro San Francisco de Borja) su proyecto.
En 1558, Francisco de Borja envió desde el Convento de Santa Clara de Gandía una comunidad de monjas clarisas, con la aprobación del general de la orden, padre Andrés Insulano. La comunidad eligió como abadesa a Sor Francisca de Jesús (tía del Duque), y en vista de que las obras del Real Monasterio no estaban finalizadas se trasladaron a Valladolid, donde murió sin poder trasladarse a Madrid. La segunda abadesa tampoco llegó a vivir en el Convento, pues murió cuando la comunidad habitaba todavía el palacio del tesorero Alonso Gutiérrez.
El 15 de agosto de 1559 se inaugura el Convento, dándole el nombre de Nuestra Señora de la Consolación, con la Iglesia sin construir. En 1564 se termino de construir la Iglesia, levantada sobre una sola nave cubierta con bóveda de cañón, inaugurada por Felipe II.
El encargado de acondicionar el edificio fue el arquitecto Antonio Sillero, sustituido más tarde por Juan Bautista de Toledo. Señalar la excelente decoración de la escalera principal, obra de Agostino Miteli y Micaelangelo Colonna.
En 1580, el Real Convento de las Descalzas acogió a María de Austria (archiduquesa de Austria, reina consorte de Hungría, viuda del emperador Maximiliano II de Habsburgo, hija del emperador Carlos V e Isabel de Portugal, ) y a su hija Margarita, que profesó como monja. María de Austria murió en el Convento de las Descalzas Reales el 26 de febrero de 1603, solicitando en su testamento ser enterrada humildemente al pide del altar de la Oración del Huerto. En 1616, Felipe III trasladó el cadáver a un sepulcro lujoso de mármol y bronce, en el Coro de la Iglesia.
En el siglo XVII, el Real Convento de las Descalzas, ubicado en la actual plaza, por entonces quedaba constituida, en cada uno de sus lados, por la Iglesia de San Martín (la portada principal daba al postigo de San Martín), la casa del secretario Muriel, y en el frente meridional por la gran fachada del Monasterio que se unía por un arco con las casas de Juan de Borja (este edificio sería demolido en 1724 para construir el Monte de Piedad, creado por el capellán del monasterio Francisco Piquer). Más allá del arco, había otro edificio que servía como vivienda de los capellanes y Casa de Misericordia. El lado norte de la plaza se cerraba con las casas del Marqués de Mejorada y del Duque de Lerma.
En el siglo XVIII, el Monasterio tuvo importantes obras de restauración, destacando la que realizó Diego de Villanueva en 1756.
A partir de la Guerra de la Independencia, los edificios fueron derribados o alterados, excepto el Monasterio, aunque perdió parte de su extensión. En el siglo XIX se colocó en medio de la plaza la fuente de Mariblanca, con anterioridad en la Puerta del Sol, y actualmente ubicada en el interior de la Casa de la Villa (en la Puerta del Sol hay una réplica).
En 1862 se realiza la reforma más importante, tras el grave incendio, en donde se perdió el excepcional retablo mayor, obra de Gaspar Becerra.
El Real Monasterio de las Descalzas, actualmente pertenece al Patrimonio Nacional, pudiendo visitar una colección de más de diez mil obras de arte, realizadas por magníficos artistas de la talla de Juan de Mena, Gregorio Hernández, y Francisco Ricci, entre otros.
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